Aunque parezcan completamente cerrados, los huevos pierden peso de forma gradual desde el momento en que son puestos. Este fenómeno ocurre principalmente por la pérdida de agua y gases a través de la cáscara.
La cáscara del huevo no es totalmente impermeable. Está formada por miles de poros microscópicos que permiten el intercambio de gases con el ambiente.
A través de esos poros:
Como consecuencia, el huevo va perdiendo masa lentamente con el paso del tiempo.
La mayor parte de la pérdida de peso proviene de la evaporación del agua contenida en la clara.
Este proceso depende de varios factores:
En ambientes cálidos y secos, los huevos pierden peso mucho más rápido.
A medida que el agua se pierde, se forma y expande una cámara de aire dentro del huevo, generalmente en el extremo más ancho.
Por eso los huevos viejos:
La pérdida de dióxido de carbono también modifica el pH interno del huevo. Con el tiempo:
Aunque el huevo siga siendo apto para consumo, estos cambios alteran su textura y comportamiento al cocinarse.
Dependiendo de las condiciones de almacenamiento, un huevo puede perder entre un 5% y un 15% de su peso durante varias semanas o meses.
Por eso en la industria alimentaria el control de temperatura y humedad es fundamental para conservar la calidad.
Publicado por percyb en Ciencia y Tecnología
Pelar un huevo duro parece algo sencillo, pero muchas veces la cáscara se adhiere con fuerza a la clara y termina rompiéndose en pequeños fragmentos. La principal razón está relacionada con la frescura del huevo y ciertos cambios químicos que ocurren en su interior.
Los huevos muy frescos suelen ser más difíciles de pelar. Esto ocurre porque el interior del huevo tiene un pH más bajo, lo que hace que la membrana interna se adhiera con mayor fuerza a la clara cocida.
Con el paso de los días, el huevo pierde pequeñas cantidades de dióxido de carbono a través de los poros de la cáscara. Como resultado:
Por eso, los huevos que llevan varios días refrigerados suelen pelarse mejor que los recién puestos.
Al hervirse, las proteínas de la clara se coagulan y se expanden. Si la membrana interna está muy adherida, partes de la clara terminan pegándose a ella, haciendo difícil retirar la cáscara sin dañar el huevo.
Además, el enfriamiento rápido después de la cocción puede influir bastante.
Existen varios trucos que ayudan:
No. Los huevos blancos y marrones se comportan prácticamente igual. La facilidad para pelarlos depende mucho más de la edad del huevo y del método de cocción que del color de la cáscara.
Aunque parezca un detalle menor, detrás de un huevo difícil de pelar hay una combinación interesante de química, presión interna y cambios naturales asociados al paso del tiempo.
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